Atlético de Madrid goleó 4-0 a Real Madrid por la Liga BBVA
El Atlético de Madrid pegó un golpe a la Liga BBVA, que se
aprieta en la cabeza tras su holgado triunfo sobre el Real Madrid (4-0), en un
derbi tras el que prolonga la racha exitosa ante el vecino, que se alarga a
seis encuentros sin ser vencido.
Desde la derrota en Lisboa en la final de la 'Champions' el
24 de mayo de 2014, los rojiblancos han maniatado al 'eterno rival' en todos
sus enfrentamientos. Empataron en Chamartín en la Supercopa de España (1-1),
ganaron en la vuelta en el Calderón (1-0), triunfaron en la primera vuelta de
la liga en el Santiago Bernabéu (1-2), volvieron a hacerlo en el Calderón en
los octavos de final de la Copa (2-0), igualaron en la devolución de visita
(2-2) y han vuelto a derribar al contrario en la competición de la regularidad
en el Manzanares (4-0).
El Calderón disfrutó como hacía mucho tiempo no se veía. La
grada se llenó y se engalanó para la ocasión. Asistió a una de sus tardes más
felices, que quedará grabada para siempre en la retina de sus aficionados. El
Real Madrid lo sufrió y mucho.
El tanto Tiago en el minuto 13 hizo vibrar las tribunas, que
estallaron con el golazo de Saúl cinco minutos después. El canterano se marcó
una 'chilena' de lujo y casi cerró el partido.
Del Real Madrid no había noticias. Con tres bajas muy
significativas (James, Marcelo y Sergio Ramos), los de Ancelotti estuvieron a
merced del Atlético en el primer acto y también en el segundo, en el que
Griezmann y Mandzukic acuñaron con el 4-0 una goleada histórica que dejará secuelas
en los blancos. El Atlético pudo, incluso, aumentarla en este período.
Ocasiones tuvo para ello.
Con Cristiano Ronaldo perdido y enfurecido por el marcador
adverso, el Atlético se comió al rival. El portugués, silbado al unísono por
los 55.000 espectadores que llenaron el Calderón cada vez que tocaba el
esférico, no supo deshacerse nunca de la defensa local. Tampoco el galés Bale,
ni el francés Benzemá, desasistidos siempre desde un centro del campo ineficaz.
En esa zona fue muy superior el Atlético.
En los últimos veinte minutos, la afición se permitió
incluso poner olés al juego de su equipo y de nuevo surgió el grito de guerra
entonado cada vez que toca derbi: "jugadores, jugadores, hemos venido a
ganar, que se enteren los vikingos quien manda en la capital". Desde
después de la final de Lisboa, el Atlético, que encoge la liga al situarse a
cuatro puntos del líder. El vigente campeón no tira su entorchado.